Ayuno intermitente para curar enfermedades

Siempre decimos que deben ser los médicos quienes aconsejen las dietas que hay que seguir y que el ayuno nunca es la solución, aún cuando sufrimos de sobrepeso. Sin embargo, ahora un estudio médico podría modificar las creencias actuales. Y es que, según han visto, el ayuno intermitente provoca efectos muy beneficiosos para el organismo, que algunos de ellos, incluso permanecen cuando volvemos a la dieta habitual. Se trata de reducir significativamente el número de calorías, pero únicamente durante un tiempo, y controlado por nuestro médico.  Al regresar a la rutina, cuidado con el efecto rebote y el sobrepeso.

Por otro lado, las pruebas clínicas mostraron que durante los ciclos de dieta mi presión arterial sistólica se redujo en aproximadamente 10%, mientras que la presión diastólica se mantuvo casi igual. Para alguien que a veces sufre de hipertensión, esta es una noticia alentadora.

Pero después del período de control (dieta normal), así como mi peso, mi presión arterial volvían a sus no tan saludables niveles originales.

Los investigadores ahora buscan probar si los ciclos repetidos de la dieta pueden ser utilizados para controlar la presión arterial en el largo plazo.

Fuente: BBC

Más que nos pese, todos hemos caído alguna vez en la tentación de ayunar, como remedio de urgencia para bajar de peso, bien porque nos hemos saltado la buena dieta, o bien porque las prisas de algún acontecimiento importante nos empujaba a intentar anular las calorías acumuladas a la mayor velocidad. A menudo, las personas que sufren obesidad, precisamente, han sido unas asiduas de estos tipos de dieta yoyó, donde hoy ayunas, y mañana recuperas el tiempo perdido. Al final, el organismo se vuelve loco, y egoísta, decide apropiarse de la grasa, no sea que tú se la restringas con posterioridad.

Pero ahora los médicos, siempre enemigos de este estilo de alimentación tan voluble, ha probado los beneficios de estar días sin comer. El ayuno intermitente, en una persona que esté siendo vigilada por su médico, puede resultar aconsejable para equilibrar distintos parámetros de su organismo. Por ejemplo, la presión arterial. Todo lo contrario en cuanto a los kilos, que se recuperan en seguida.

Una dieta de ayuno intermitente, se estudia que podría aplicarse a personas expuestas a enfermedades como el cáncer de mama, de próstata o el colorectal.  Al parecer, el secreto podría estar en los niveles del factor de crecimiento.

Hormonas del crecimiento, dieta y cáncer

El factor de crecimiento IGF-1, una proteína generada por el hígado, está detrás de cánceres como el de mama, próstata y el colorectal. El ayuno intermitente interrumpiría la producción de dicha proteína, evitando el desarrollo de dichas enfermedades. De hecho, hay evidencias, de que las personas que padecen enanismo, desarrollan menos tumores.


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