Cómo Prevenir y Acabar con la Ansiedad

La Ansiedad es una enfermedad mental muy común, ya que la padecen muchos millones de personas en todo el mundo, principalmente en las grandes ciudades, donde la vida se ha convertido en una lucha diaria por la supervivencia y donde las relaciones sociales y laborales son cada vez más difíciles y someten a las personas a tensiones de todo tipo.

Qué es la Ansiedad

El trastorno de ansiedad se considera como un tipo de enfermedad mental. La ansiedad es un sentimiento de inquietud o miedo que padecen muchas personas que piensan que se enfrentan a un peligro, que a veces puede ser real, pero que en otras ocasiones es un peligro imaginario.

El origen de la ansiedad puede no tener una causa muy definida, ya que suele estar basado en experiencias personales negativas que se manifiestan posteriormente como una inquietud sin una justificación física real. Por el contrario, el miedo es un sentimiento producido por una reacción ante un peligro real inminente.

Muchas personas que padecen ansiedad no pueden explicar la causa de su estado, pues no suele obedecer a ninguna causa externa concreta, sino que el origen suele estar en algún conflicto interno o como consecuencia de vivencias pasadas.

Tipos de Ansiedad

La psiquiatría de principios del siglo XX clasificaba la ansiedad en dos tipos básicos:

  • Ansiedad de síntomas continuos: la padecen personas que la desarrollaron desde muy temprana edad y que les acompaña a lo largo de su vida.
  • Ansiedad de síntomas episódicos: la padecen personas que han sufrido un trauma puntual o uno o más acontecimientos muy negativos en su vida, lo que les lleva a tener un comportamiento ansioso de forma temporal.

Actualmente la ansiedad se clasifica en muchos tipos distintos, siendo los más importantes los siguientes:

  • Trastorno de ansiedad generalizada: es una enfermedad crónica caracterizada por una ansiedad de larga duración y sin una causa concreta, que provoca en las personas que la padecen miedos y preocupaciones continuas por causas que al resto de las personas les parecen insignificantes.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo: se trata de un tipo de ansiedad que se caracteriza por la presencia de pensamientos obsesivos y compulsivos, que afecta a millones de personas en todo el mundo. Las personas que padecen este tipo de ansiedad se ven forzadas por sus pensamientos a realizar determinadas acciones de forma compulsiva, sin que haya ninguna razón aparente que justifique tales acciones. Es famoso el caso de las personas que tienen que ir siempre con un pañuelo en la mano limpiando todo lo que tocan por miedo a contraer enfermedades.
  • Trastorno de pánico: la padecen personas que sufren ataques de miedo agudos, normalmente de corta duración, pero que son desencadenados por factores muy diversos y no siempre bien identificados.
  • Trastorno fóbico: al contrario que el trastorno de pánico, en el que la causa no está bien definida, el trastorno fóbico lo provocan hechos muy específicos y de muy diversa índole, como miedo a las alturas, a salir de casa, a las arañas, etc.
  • Trastorno por estrés postraumático: es un tipo de ansiedad producido por un hecho traumático de mucha gravedad, como por ejemplo una violación, presenciar una muerte de un ser querido, una guerra, un secuestro, etc.
  • Trastorno social: se trata de un tipo de ansiedad provocado por el miedo a las consecuencias de relacionarnos con otras personas, como por ejemplo el miedo a hacer el ridículo, a que abusen de nosotros, a que nos juzguen o a que nos reprendan, a tener que hablar en público, etc.

Existen todavía más tipos de ansiedad, pero los mencionados anteriormente son los más habituales.

Síntomas de la Ansiedad

La ansiedad es una enfermedad que en algunos casos no tiene una causa muy clara, lo que provoca que sus síntomas sean de lo más variado. Entro otros, las personas que sufren los distintos tipos de ansiedad suelen experimentar miedo, nerviosismo, sudoración excesiva, hiperventilación, respiración entrecortada, presión en el pecho, mareos, temblores, dolor de cabeza, etc.

Causas de la Ansiedad

Existen muy diversas causas de la ansiedad, según el tipo del que se trate. Las principales causas son las siguientes:

  • Causas físiológicas: suelen ser enfermedades que producen ansiedad, como son las que afectan a la amígdala, a la glándula tiroides, la angina de pecho, etc.
  • El estrés: es una de las causas más frecuentes de ansiedad, ya que es muy común en el mundo en que vivimos sentir estrés por muy diversos motivos, como son perder el trabajo, perder a la pareja, tener problemas financieros, etc.
  • Fármacos y sustancias tóxicas: la ingesta de ciertos medicamentos, como los prescritos para tratar el asma o para controlar la presión arterial, así como el consumo de sustancias tóxicas, como pueden ser las drogas, el alcohol o la cafeína, pueden provocar ansiedad en muy diversos grados.
  • Factores ambientales: a veces la ansiedad no viene provocada por enfermedades, ni por adicciones ni por estrés, sino que viene condicionada por el entorno en el que nos movemos diariamente. Uno de los factores ambientales más comunes que provoca episodios de ansiedad es el ruido en el entorno de trabajo.

Tratamiento de la Ansiedad

Un factor clave para curar la ansiedad es diagnosticarla a tiempo, antes de que se convierta en crónica y que presente complicaciones difícilmente reversibles debido a la ingesta de sustancias agresivas para la salud.

Existen diversas formas de tratar la ansiedad, dependiendo del tipo de ansiedad y de la gravedad de los síntomas:

  • Tratamiento Psicológico: se trata de una terapia que ha demostrado muy buenos resultados en la ansiedad de tipo fóbico o de pánico y se basa en la identificación de los pensamientos y actitudes que conducen a la aparición de la ansiedad y a su modificación cognitiva.
  • Tratamiento con Fármacos: según el tipo de ansiedad que padezca cada paciente, los psiquiatras prescriben los fármacos más idóneos para acabar con la enfermedad. Los medicamentos antidepresivos suelen ser muy comunes para el tratamiento de la ansiedad.
  • Tratamientos Naturales: existe una gran cantidad de tratamientos que, aunque no tienen en todos los casos un respaldo científico, parece que ayudan a las personas con ansiedad a reducir e incluso a acabar con su enfermedad, sin necesidad de tratamiento psicológico ni de ingesta de fármacos. Entre otros tratamientos naturales se encuentran la homeopatía, la fitoterapia, la aromaterapia, la reflexoterapia y la musicoterapia.
  • Libros de autoayuda: otra forma no invasiva de tratar la ansiedad es mediante la lectura de libros de autoayuda, que por lo general ayudan a los pacientes a mejorar su forma de pensar y de vivir, lo que reduce al fin y a la postre su estado de ansiedad.

En este artículo sobre la ansiedad se dan algunos consejos interesantes para tratar la ansiedad sin necesidad de recurrir a tratamientos médicos ni farmacológicos, simplemente se trata de seguir unas pautas de conducta que ayudan a controlar nuestros pensamientos y a mejorar la forma en la que vivimos.


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