Estaban a 30.000 pies de altura y llevaban a bordo a 300 pasajeros. Se diriguía a Reino Unido, y era el vuelo Airbus A330. La compañía, más que les pese por la notoriedad del hecho, es Virgin Atlantic. El suceso, afortunadamente sin graves consecuencias aunque podría haber ocurrido y, sin duda, curioso, y es que los dos pilotos se quedaron dormidos a la vez. Eso sí, que no salten las alarmas porque, gracias a las tecnologías, el vuelo siguió su curso controlado por el piloto automático. Aunque desde luego, que hechos como éste hace que uno se lo piense dos veces antes de subir a un avión.

El incidente se produjo el pasado 13 de agosto a 30.000 pies de altura (más de 9.000 metros) en un Airbus A330 de la compañía Virgin Atlantic. Según publica en su web la cadena de televisión, los pilotos solo habían dormido cinco horas en las dos noches anteriores por problemas en la programación de los vuelos. El portavoz de las autoridades de aviación británicas, Richard Taylor, asegura que el vuelo llegó a su destino sin mayor problema y que es el primer incidente de este tipo que sucede en el Reino Unido en los dos últimos años. De acuerdo a las leyes británicas, está permitido que los pilotos duerman en la cabina durante una parte de los trayectos.

Fuente: Elcorreo.com

A dios gracias que se inventó el piloto automático. Seguro que esto ha sido lo que han pensado tanto los pilotos protagonistas, como los pasajeros del vuelo Airbus A330, y los responsables de la compañía Virgin protagonista del suceso, para quienes esta tecnología, sin duda, habrá sido la mejor cosa que se ha podido inventar hasta el momento. Y es que les ha salvado la vida. Lo que no sabemos es si también le habrá salvado las espaldas a los dos pilotos y a la compañía, cuyo nombre ya se ha hecho famoso, y una vez más, no suena precisamente por algo bueno.

Viajar, y sobre todo tomar un vuelo se está convirtiendo en una experiencia peligrosa, tanto casi como ir a la guerra. Y es que no sabes cómo vas a regresar de tu aventura. Los dos pilotos se quedaron dormidos a la vez, ya es casualidad. Como si les hubiera picado la mosca Tse tse, es decir, la mosca del sueño. Ahora sabemos que el sueño, y no sólo los bostezos, también es contagioso, y sobre todo, inoportuno. Que un piloto se sienta indispuesto, pase, pero que  el piloto de respuesto caiga en el mismo sopor, tiene guasa.

Afortunadamente, la curiosa casualidad, no resultó casualidad dramática, y el piloto automático sí que cumplió con su deber y sus funciones. Aunque esto no es consuelo para los pasajeros, de ese vuelo, el Airbus A330, ni tampoco para los usuarios habituales de avión. Y es que en los últimos tiempos las noticias venidas de pleno vuelo no son nada halagueñas. A este paso, ¿nos sorprende que los androides compitan con los humanos? Por el momento, este piloto automático ya nos lleva ventaja frente a los pilotos somnolientos.


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