El consumo excesivo de carne roja y carne procesada aumenta el riesgo de muerte prematura

Un estudio internacional sugiere que la población que abusa del consumo de carnes procesadas tiene un mayor riesgo de muerte prematura, en particular a causa de enfermedades cardiovasculares, aunque también se relaciona con la aparición de cáncer.

Los investigadores, destacan que, en esta población, la reducción del consumo de este tipo de carne a menos de 20 gramos al día podría evitar más del 3 por ciento de todas las muertes.

El estudio, realizado en 23 centros en 10 países europeos: Francia, Italia, España, Países Bajos, Reino Unido, Grecia, Alemania, Suecia, Noruega y Dinamarca, ha sido publicado este jueves en la revista científica ‘BMC Medicine’.

Según han señalan tienen previsto un seguimiento de los participantes del estudio durante los próximos 10 años por lo menos, sin dejar de estudiar el papel de la nutrición y estilo de vida en el desarrollo del cáncer y otras enfermedades crónicas.

El objetivo del estudio fue examinar la asociación entre la carne roja, carne procesada, y el consumo de aves de corral con riesgo de muerte prematura, después de que durante años diferentes investigaciones hayan mostrado una asociación entre el consumo moderado de carne roja y procesada y la mortalidad.

Este análisis, formulado dentro de la Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer y Nutrición (EPIC, por sus siglas inglés), incluyó el análisis de 448.568 hombres y mujeres, de entre 35 y 69 años de edad al inicio del estudio, sin enfermedades prevalentes como cáncer, accidente cerebrovascular o infarto de miocardio, a los que se controlo desde el año 1993 toda la información posible sobre su dieta, tabaquismo, actividad física, e índice de masa corporal.

Hasta junio de 2009, se produjeron 26.344 muertes y se pudo observar un consumo elevado de carne roja que también se ha relacionado con una mayor mortalidad, aunque esta asociación se vio más fuerte en el caso de la carne procesada, por el contrario no se vio relación en el consumo de aves de corral.

En cuanto al perfil, lo hombres y las mujeres con mayor ingesta de carne roja o procesada, en general, consumen menos frutas y verduras, además se ha visto que es más común entre los fumadores y entre la población sin título universitario.

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Este estudio en concreto deja muchas dudas, ya que en él se indica que aún faltan muchas pruebas por hacer. Pruebas que pueden durar cerca de diez años. También se indica en el estudio que hay factores como el tabaquismo que pueden afectar a los resultados y que aún no han sido valorados adecuadamente en lo que se refiere a su efecto en este estudio.

No obstante, es bien conocido que el abuso de carne roja y carne procesada no es bueno para la salud. Carnes como la de pollo y la de pavo son mucho más saludables. Recientemente se ha comprobado que la carne de cerdo también es buena para el organismo.

Nuestro consejo en este caso, y en otros muchos que nos vienen a la cabeza, es comer de todo y con mesura. Somos lo que comemos, dice el famoso adagio. Si durante 80 años tenemos un mal hábito alimenticio, como podría ser el comer carne roja continuamente, seguramente nuestro cuerpo acuse las consecuencias de ese abuso y tengamos enfermedades como la gota, enfermedades cardiovasculares e incluso cáncer.

Por el contrario, si nuestra alimentación es variada y no abusamos de ningún alimento en particular, y si seguimos las mínimas normas de alimentación sana, como tomar diariamente fruta, verduras, poca grasa, fibra, etc, seguramente viviremos más y con mejor calidad de vida.

Ahora viene a la mente la típica frase que nos dicen cuando tenemos una conversación sobre alimentación e incluso sobre tabaquismo. Mi tío fumaba 4 cajetillas diarias y vivió 93 años. Mi abuela comía todos los días solomillo y vivió 104 años. La respuesta para este tipo de frases hechas es, pues si hubiera tenido una alimentación más sana, o si no hubiera fumado, podría haber vivido 20 años más y con mejor calidad de vida.

Puede que comiendo sano vivamos poco. Nadie sabe el tiempo que va a vivir. Pero está demostrado que estadísticamente, la gente que lleva una vida ordenada y se alimenta de forma razonable y sana, vive más tiempo y, lo que es casi tan importante, su calidad de vida es muy superior.

Los que tengan oídos para oir, que oigan 🙂

 


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