El Wifi: un peligro para los niños

Acostumbramos a que nos alerten y a lanzar la alerta de los peligros que las tecnologías, y especialmente internet, tiene para los niños. Pero ahora no vamos a referirnos de los riesgos de engaño, soborno, acoso y manipulación, así como tantos otros psicológicos que el uso de estos aparatos puede acarrear para los más pequeños, sino de un problema grave  de salud física y orgánica. Se trata de la conexión Wifi. Seguro que algo ya nos resulta familiar. Y ahora los médicos confirman que vivir rodeados de radiaciones electromagnéticas puede tener consecuencias muy negativas. Y aumentan los casos de enfermedad.

Este tipo de tecnologías operan mediante campos electromagnéticos de alta frecuencia, clasificados por la Organización Mundial de la Salud como posible cancerígeno para humanos, dentro de la categoría 2B.

Para la Fundación Vivo Sano, el mayor riesgo de las tablets y los dispositivos inalámbricos va asociado fundamentalmente a un uso inadecuado de estos dispositivos. Por eso aboga por evitar la exposición innecesaria de los menores al wifi y por educar a los niños en el uso racional de las nuevas tecnologías.

“Un niño pequeño jamás debería estar expuesto al wifi porque no lo necesita para divertirse; es mucho mejor instalarle los juegos o aplicaciones en la tablet y que el niño los disfrute sin tener que estar conectado y sometido innecesariamente a radiaciones. ¿Qué necesidad tiene un niño de 6, 8 o 10 años de estar permanentemente conectado a Internet?”, argumenta De la Rosa.

Fuente: Noticias de Navarra

Cuesta asumir hoy en día un mundo sin tecnologías. Casi no seríamos capaces ni de respirar, y eso pese a que un gran número de alergias son causados precisamente por el boomerang de ondas electromagnéticas que nos rodean y que nuestro cuerpo no es capaz de compatibilizar con su funcionamiento. No olvidemos que somos energía, que en términos científicos, no somos distintos de una máquina, y las ondas artificiales alteran nuestro ritmo. Y esto sin contar con las alteraciones que provocan en nuestro estilo de vida la constante presencia de los dispositivos.

Desde que tenemos ordenadores, portátiles sobre todo, dormimos menos, y es que se nos van las horas frente a la pantalla iluminada del mismo. Nuestra capacidad visual también se ha reducido, además de nuestras habilidades físicas pues hemos abandonado el deporte y la interacción social. Incluso nuestros huesos están cambiando, y se nota en los huesos de las manos consecuencia del envío masivo de SMS y el teclado. Nadie puede negar que la tecnología nos afecta a la salud. Y saben bien del peligro del Wifi y otras ondas los enfermos que han de vivir recluídos en una burbuja. Historias que ya no se limitan a un viejo cuento aislado del cine.

Ciertamente, cuesta entender los motivos que llevan a unos padres a comprar un móvil o una tablet a su bebé de pocos meses de vida. ¿Qué pretenden? A cada etapa le corresponde su aprendizaje y necesidades. Ya llegarán los años donde el propio niño reclame sus dispositivos. Mientras, dejémosles ser niños y trabajar la creatividad.


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