Expertos desmontan Google Glass y analizan las piezas de las gafas de realidad aumentada de Google

El dispositivo de realidad aumentada Google Glass está en boca de todos. Todavía no han salido a la venta y da la sensación que lleva con nosotros mucho tiempo. Mientras se avanza en el catálogo de aplicaciones y se conocen más detalles, el mercado se prepara para recibir este simple pero innovador hardware que está llamado a revolucionar la tecnología.

Desde su presentación pública el dispositivo ha generado controversia y análisis en profundidad. Actualmente, se encuentra disponible en versión beta limitada a los desarrolladores. Dentro de Google Glass se puede encontrar una sencilla y básica batería de 570 mAh, uno de los factores más preocupantes por los analistas, ya que su autonomía se reduce a varias horas.

Varios expertos anónimos han tenido la oportunidad, según se puede ver en este site, de desmontar el dispositivo para analizar sus partes internas. Entre sus componentes se encuentra un procesador TI OMAP 4430, doble núcleo a 1.2 GHz. Cuenta con hasta 16 Gb de almacenamiento y 684 Mb de memoria RAM, con giróscopo, acelerómetro y sensor de luz y proximidad. En cuanto a sus características, cuenta con una cámara de 5 megapíxeles, que graba a 720 p.

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El artículo original en inglés en el que está basada esta noticia es muy interesante, porque en él se despieza Google Glass completamente y se muestran todos sus componentes, plásticos y electrónicos, sobre una mesa para que se pueda apreciar que, aunque el dispositivo es muy sofisticado, sus componentes son muy pocos y su ensamblaje muy sencillo.

El paquete en el que llegan las gafas es de calidad, como no podía ser menos por el precio del dispositivo, que sobrepasará los mil euros de largo. La calidad de los componentes es muy alta y su acabado transmite una sensación de calidad en todas sus piezas.

Lo primero que se hizo fue separar la parte de la patilla derecha de las Google Glass, que es donde está toda la tecnología de estas gafas, del marco de titanio que soporta al conjunto, incluidos los cristales.

Se hizo una prueba muy curiosa, que fue montar la patilla derecha de la Google Glass sobre unas gafas de vista y el resultado no fue bueno, ya que el reflejo de la imagen en el cristal de las gafas no es confortable en absoluto y su funcionamiento no es fiable.

Después desmontaron todos los componentes de las gafas, la cámara, el proyector, la placa madre y, finalmente, el elemento más controvertido, la batería que se encuentra en un engrosamiento al final de la patilla derecha.

El problema de la batería es que sólo tiene 570 mAh, lo cual es muy poco si se usan las gafas para ver vídeos o para navegar por internet. Además, su peso probablemente hará que tengamos cierta presión sobre la oreja derecha, lo que a la larga producirá molestias. No vemos cómo podrá Google solucionar este problema. Una batería más grande supondrá más peso y más incomodidad.

En definitiva, es recomendable leer el artículo aunque esté en inglés, porque es muy revelador de la tecnología que Google ha puesto en su nuevo dispositivo tecnológico, que seguramente revolucionará el mundo de la informática móvil como ningún otro aparato ha hecho hasta ahora.

 


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