Xiao Feng tiene dos años y ya sabe lo que es estar ingresado en el hospital, que le abran el estómago y lo peor,  convertirse en objeto de estudio de médicos y curiosos. Y es que este pequeño despertó la preocupación de sus padres cuando comenzaron a observar que su vientre crecía sin parar. Lo que en principio parecía un poco de sobrepeso, terminó pareciéndose a la barriga de una embarazada. Y cómo no, si el crío llevaba dentro el feto de su hermano gemelo. Ya medía 20 centímetros, y tenía formadas la columna vertebral y las extremidades. ¿Qué habría pasado si lo hubieran dejado crecer?

Los padres del niño Xiao Feng, de dos años, se sorprendieron cuando el estómago de su hijo comenzaba a dilatarse causándole incluso problemas respiratorios, según una nota de abc.es.

La pareja acudió al hospital de Xuaxi, donde los doctores le realizaron unas radiografías y resonancias con las que llegaron a encontrar que lo que tenía el bebé en su interior era un feto que no había llegado a desarrollarse del todo.

Fuente: starMedia

No es la primera vez que conocemos de casos de mujeres que acuden al médico tras meses de no encontrarse bien y, tras múltiples pruebas se descubre que la mujer, lo que tiene es en su interior un feto mal formado, un embarazo que no llegó a término y del que, paradojas de la vida, nunca tuvo noticias, a lo mejor incluso años atrás. Y más raro aún aunque alentador, mujeres que acuden a urgencias pensando que tienen un tumor en el vientre o simplemente gases, y cuando reciben el alta vuelven a casa con un bebé.

Tampoco se trata de un hecho insólito el que, en caso de hermanos gemelo, nazcan pegados, o los restos de un feto malogrado terminen uniéndose al cuerpecito de su hermano vivo. Y es que es una lucha por la supervivencia la que todos los seres nos traemos, y ante condiciones adversas, que se dan en cualquier contexto, siempre gana el más fuerte. También en la vida, y en la procreación o formación humana.

A fin de cuentas, sólo somos parásitos. Aunque nos creamos los reyes de la Tierra, y máxime cuando nos consideramos los amos del Universo, superiores a cualquier otra especie, comprobamos, gracias a la ciencia, que ninguna diferencia nos separa del resto de seres, y ni siquiera de los más mediocres. Somos parásitos, ni más ni menos. Y el más fuerte sobrevive, aunque a costa de alimentarse de otro, y otros intentan chuparnos la vida, lo consigan o no.

Antiguamente, y todavía hoy en algunas culturas, existen muchas leyendas acerca de los gemelos. Para unos, son una bendición, y para otros unos enviados del diablo. Para la ciencia, son una forma más de la vida humana, y la gestación, cuando se producen casos raros, como el de este niño chino, y los gemelos parásitos. una muestra más de lo parasitaria que es la vida. En general.


Si te ha gustado el artículo compártelo y participa dejando un comentario. Gracias por colaborar.

Noticias relacionadas:

«