Inditex, propietaria de la cadena de ropa Zara, consigue beneficios récord en 2012

El grupo Inditex sigue batiendo todos los récords de ventas y beneficios en el sector de las cadenas de moda. En 2012, un año caracterizado por la entrada en recesión de la zona euro, su principal mercado, se apoyó en China, Rusia y Estados Unidos para crecer con fuerza y lograr los mayores beneficios de su historia. La empresa controlada por Amancio Ortega y dirigida por Pablo Isla arranca este año creciendo también con fuerza, tras superar en 2012 las 6.000 tiendas. El grupo creó 10.802 nuevos empleos en el ejercicio 2012, cerrado el pasado 31 de enero, con lo que alcanza los 120.314 empleados.

El grupo no es del todo inmune a la crisis, sin embargo, y en el cuarto trimestre, con el agravamiento de la recesión en España y la zona euro, el crecimiento de las ventas y el beneficio se ha frenado. Por eso, a respuesta de los inversores a estos resultados ha sido negativa. Las acciones de Inditex han registrado descensos de hasta el 4%, con lo que se han situado al frente de las caídas del Ibex 35.

Las ventas del ejercicio 2012 crecieron un 16%, hasta 15.946 millones, de los que dos puntos fueron aportados por tipos de cambio más favorables. Las ventas en superficie comparable se incrementaron un 6% en el ejercicio 2012 (un 7% en el primer semestre y un 6% en el segundo semestre), mientras que la superficie de venta aumentó un 11,4% en 2012 (un 10,6%, tomando en cuenta las fechas de apertura de las tiendas).

Las ventas caen en España, donde además de la crisis pesa la absorción del incremento de tres puntos en el IVA, pero crecen en los demás mercados, especialmente en Asia y América, donde lo hacen a tasas superiores al 30%, gracias tanto a las nuevas aperturas como al éxito de su tienda por Internet, especialmente en Estados Unidos, aunque la empresa no da detalles de la evolución de su comercio electrónico. Con ello, las ventas en España, su mercado de origen, ya solo representan un 21% del total, frente al 25% de un año antes y el 43,1% que suponían en 2005. El resto de Europa sigue suponiendo un 45%, mientras que Asia y América ganan dos puntos, hasta el 20% y el 14%, respectivamente.

Al cierre del ejercicio, Inditex operaba 6.009 tiendas en 86 mercados. Durante el pasado año, Inditex abrió 482 tiendas, 120 de ellas de Zara, su principal cadena, que absorbe dos tercios de las ventas con menos de un tercio de las tiendas del grupo. Por primera vez en su historia, la empresa reduce el número total de tiendas en España, aunque solo sea mínimamente, en dos establecimientos, de 1.932 a 1.930.

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Lo que ha conseguido Amancio Ortega con su empresa Inditex es realmente sorprendente. Comenzó trabajando en una camisería y en una mercería, comercios en los que comenzó a familiarizarse con el negocio. Poco después, creó su primera tienda de ropa, donde principalmente vendía batas.

Su visión desde el principio fue ofrecer productos que la gente demandaba a precios asequibles. Esa filosofía le ha llevado a liderar uno de los negocios de confección textil más productivos del mundo.

Su decisión de expandirse fuera de España, comenzó con su primera tienda en Portugal. Ahora tiene miles de tiendas repartidas por todo el mundo.

Contrariamente a otros empresarios, Amancio Ortega ha permanecido en el anonimato durante decenios, hasta que la prensa comenzó a colocarle como el empresario español con mayor capital. Su discreción ha ido pareja a su visión comercial.

Lo único que no nos gusta, como compatriotas, es que su producción se realiza principalmente en países del tercer mundo. Son países donde se paga una miseria a los trabajadores por jornadas laborales que no tienen fin. No conocemos de primera mano si las empresas de confección que fabrican los productos para las tiendas Zara están siendo explotadas. Ojalá no lo sean.

Nuestra crítica se centra en el hecho de que el emporio empresarial de Amancio Ortega sólo proporciona trabajo en España a los empleados de sus tiendas, pero nada o casi nada en el sector de la fabricación textil. Esto es realmente una pena.

Desgraciadamente, todos los empresarios hacen lo mismo. Intentan minimizar sus gastos para aumentar sus beneficios. Un director de empresa que no hiciera buscara ese tipo de rendimiento sería despedido de inmediato, puesto que las empresas de la competencia tendrían ventaja al fabricar en países donde la mano de obra es la décima parte de la de España.

En cualquier caso, hay que quitarse el sombrero ante lo que ha logrado Amancio Ortega con su trabajo, dedicación y visión comercial, sobre todo teniendo en cuenta que empezó desde cero.

 


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