Que el mundo es un pañuelo llega  a su máxima expresión en Islandia. Esta pequeña isla europea apenas ha recibido inmigración, a diferencia de otros países, como por ejemplo, España. Es por eso, que coincidir un día con una persona con la cual, sin saberlo, al final resulta que tienes un parentezco, no es cosa extraña. La casualidad juega un corto papel entre los islandeses cuando se trata de conocer gente con lazos sanguíneos compartidos. El aspecto malo es enamorarte de un familiar sin saberlo. Pero la solución ha llegado de mano de la tecnología, con la app antiromances incestuosos.

“¡Qué ojazos los de esta chica! Tan bonitos como los de mi tía Fjóla”. Aunque esta frase es hipotética, en Islandia no es extraño que dos personas que se acaban de conocer tengan algún grado de parentesco.

A la pequeña población se suma el hecho de que ha recibido pocos inmigrantes. Los dos factores hacen que la diversidad genética no sea tan abundante como en otros países y, por ende, que muchos ciudadanos al echarle un vistazo a generaciones pasadas se den cuenta que están relacionados.

Fuente: BBC

Llevar un teléfono móvil un día es el equivalente  a llevar encima tu DNI, pero que además se activa. Guardián, vigilante, custodio, son infinitas las ofrendas que nos aporta el celular. Desde pagar con tarjeta de crédito mediante el móvil, hasta permitir que te localicen si te hallas perdido, buscar un lugar en tu callejero, o darte información sobre un objeto o espacio. También el móvil inteligente te organiza la agenda, te recuerda tus citas y, para torpes con las mates, te ayuda a hacer la lista de la compra. Con las app las posibilidades son tan infinitas como curiosas y útiles, tanto que un móvil es hoy como la varita mágica de las hadas de nuestra infancia.

Lo último que puede hacer una app móvil es ayudarte a ligar encontrando personas que son compatibles contigo en tu entorno cercano. Pero esto puede dar problemas, si la compatibilidad es tal que, al final, resulta que hasta compartís los vínculos sanguíneos. Para evitar que situaciones tristes como éstas sucedan, se ha inventado una app, que hemos bautizado para este post con el nombre de app antiromances incestuosos. Porque más vale una separación a tiempo, que descubrir el drama cuando el romance ya sea un hecho. Como dice la canción de Rocío Jurado Como una ola, “Ahora es tarde, señora”. Para evitar disgustos, recomendamos instalar esta app.

Ya no dejamos que nuestros padres estén vigilantes de nuestros actos, ni que terceros se inmiscuyan en nuestros asuntos, pero por fortuna, no estamos solos, contamos con nuestro celular, prolongación de nosotros mismos, y objeto imprescindible, que además de velar por nuestra salud, con aplicaciones que cuidan de las calorías que vamos quemando, o que controla nuestras pulsaciones y nos anima a tomar decisiones, como qué comprar y qué hacer para sentirnos mejor, o solucionar un conflicto, y ya también velando por nuestra salud amorosa. También los padres lo agradecerán.

 


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