La única piara de cerdos nadadores del mundo se encuentra en las Bahamas

Si prestamos atención a los hechos sorprendentes que se están produciendo por el mundo, muy bien parecerá que andamos con el mundo del revés. Para los apocalípticos, las señales de que el mundo anda camino de un particular cambio son claras. Para el resto, y aunque nos parece que el mundo ciertamente se está volviendo loco, al menos nos viene bien para reírnos y para fantasear. Lo que no es fantasía, aunque lo parezca, es ver a unos cerdos nadando en la playa. No teman, que no se trata de un insulto, que son cerdos de verdad, de los de cuatro patas, nariz prominente y piel aterciopelada.

Acostumbrados a verlos en charcos de lodo, comiendo desperdicios, etc., es curioso ahoraverlos nadando. Aunque no lo hacen nada mal.

Los cerdos viven en Big Major Cay, también conocido como Beach Pig o Pig Island, una isla que forma parte del archipiélago de Cayos Exuma en las Bahamas. Y aunque ahí la presencia humana es nula, los cerdos salvajes se han hecho cargo, convirtiéndose con el tiempo en buenos nadadores. Pero ¿cómo llegaron a la isla?

Hay muchas leyendas y teorías. Una explica que un grupo de marineros dejaron ahí los cerdos con la ilusión de volver y cocinarlos, sin embargo, nunca regresaron pero los cerdos lograron sobrevivir por el exceso de comida que dejaban los barcos que pasaban.

Otra leyenda dice que los cerdos eran los sobrevivientes de un naufragio y lograron nadar hasta la orilla. Mientras que otros afirman que los cerdos se habían escapado de un islote cercano. Claro que también hay quienes sugieren que todo es parte de un plan de negocios para atraer a los turistas a las Bahamas.

Fuente: Planeta Curioso

Estos cerdos nadadores nos demuestran  lo fácilmente adaptables que somos los seres vivos a cualquier situación nueva que se nos presenta. Y es que, de la tierra, estos animales han conseguido desplazarse a nado sin problema alguno. No obstante, si acostumbramos a ver a los cerdos rodeados de pienso, con su charca de lodo y sus comodidades, estos cerdos playeros, aunque viven en una isla de ensueño, sin embargo no todo es un camino de rosas para ellos, en comparación con los que habitan nuestros campos. ¿O sí? Habría que preguntarles a ellos, porque a este paso, cualquier día descubrimos que los cerdos no sólo nadan, sino hasta que hablan, todo es cuestión de darles tiempo y oportunidad.

Bromas aparte, con tan entrañable imagen no es extraño retrotraer a la memoria esas historias infantiles que han plasmado titulares como Babe, el cerdito valiente, o como el mismísimo Rey León, admirando a Pumba mientras éste se pega un baño en las Bahamas.

Un dato curioso es que, junto a los cerdos nadadores, que se calcula que puede haber unos veinte, también conviven gatos y cabras. Definitivamente, cada vez estoy más convencida de que los animales dominarán la Tierra. Ojalá que no tarden mucho.


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