¿Mejor zumo o café?

A simple vista si nos preguntan desde la perspectiva médica y de buenos hábitos qué bebida creemos que es mejor tomar, si zumo o café, en un principio lo tendríamos claro. Evidentemente la fruta siempre tiene prioridad a cualquier otro alimento en la balanza de productos que debemos tomar a diario a juzgar por el gran número de vitaminas, fibra y otras propiedades que nos ayuda a estar sanos y en plena forma. Sin embargo, y pese a la mala fama que ha adquirido el café, en según qué circunstancias una taza de café es más sana que un zumo de frutas.

Se han realizado numerosos reclamos a lo largo de los años de que el consumo de café aumenta el riesgo de toda una serie de males terribles, desde enfermedades cardíacas hasta el cáncer.

Cuando los científicos recopilaron datos sobre los hábitos de consumo de café de 130.000 hombres y mujeres y luego los siguieron por más de 20 años, encontraron que el café era mejor de lo esperado.

Pero, ¿qué ocurre entonces con los jugos de frutas? Aunque se compongan de fruta, en el momento en que uno se deshace de la cáscara y machaca la fibra, se pierden muchos de los beneficios potenciales para la salud. Lo que queda es, sobre todo, una bebida azucarada.

Por lo general, diferentes investigaciones probaron que mientras que comer fruta tenía propiedades beneficiosas, beberla producía el efecto contrario.

Fuente: BBC

Prohibido en casi todas las dietas saludable como el primer de los alimentos (o en este caso, bebidas), potencialmente dañino para nuestra salud, resulta que el café es una fuente de energía revitalizante injustamente calificada y maltratada durante años. Seguro que alguna vez hemos oído de boca de alguna persona muy cafetera “Yo por las mañanas hasta que no tomo un café no soy persona”. Y no anda muy mal encaminada esta persona, pues el café se ha probado que mejora los estados depresivos.

Lo cierto es que ni los médicos han logrado adivinar por qué razón el café nos sienta tan bien. Esto de que nos ponga en alerta, ha dado lugar a la creencia de que podríamos asimilarlo como a una droga o bebida energética que, tomada en exceso podría hacer reventar a nuestro corazón. Además, los malos hábitos de muchos café adictos, le han convertido en sospechoso de causar, o ayudar a que se produzcan graves problemas de salud.

Pero nada de esto sería así, si se toman en cuenta los efectos positivos que una taza de café tiene en nuestro organismo, y recientes estudios que reconocen que tras tomar café nos sentimos más decididos y animados. Por el contrario, siempre hemos encontrado en los zumos,  la manera perfecta y más cómoda de dar cumplimiento a ese mandato nutricional de tomar 5 piezas de fruta al día, y sobre todo, el arma mágica para que los niños la tomen. El problema es que en forma de zumo, eliminamos la piel, y con ella la fibra y vitaminas, además de que al añadirle azúcar se convierte en una golosina dañina también la salud dental.


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