Nicaragua: un país sin fronteras políticas

No contenta con el fallo que se produjo en su favor durante el mes de noviembre del año pasado, en el litigio con Colombia en el que se le otorgaron 90.000 kilómetros cuadrados de mar, en los límites del Caribe entre estas dos naciones, Nicaragua ahora va en busca de más soberanía territorial, preparando una demanda ante la ONU para recibir 150 millas más. En el litigio con Colombia le fueron cedidas 200 millas, y pide extender sus fronteras hasta las 350. En días anteriores, la Asamblea Nacional de Nicaragua, con sede en la capital, Managua, respaldó la iniciativa con un total de 89 votos a favor y ninguno en contra, según señaló el presidente de asuntos exteriores del parlamento de Nicaragua ante la ONU, Jacinto Suárez . La solicitud está sustentada en estudios de carácter científico y técnicos.

Vienen de Cuba y permanecerán hasta el viernes. Se prevé la compra de naves de guerra.

En una afirmación de los renovados vínculos militares entre Moscú y Managua, dos buques de la marina de guerra rusa atracaron el  en la noche en el noroccidental puerto nicaragüense de Corinto, sobre el Pacífico, en una misión que el Ejército de Nicaragua describe como “amistosa y de cooperación”.

La llegada de los barcos –procedentes de Cuba, tras cruzar el Canal de Panamá– consolida los nexos entre los aparatos de seguridad y defensa de ambos países, que contemplan que Rusia entregue desde armas y uniformes hasta carros blindados y otros equipos a la Policía de Nicaragua. También se prevé la venta de seis lanchas –dos con misiles y cuatro patrulleras– a la Fuerza Naval de ese país para modernizar su capacidad de vigilancia y control de sus fronteras marítimas.

La protección de sus límites marítimos ha sido catalogada por Managua como un aspecto clave en la defensa de su soberanía, en especial por el litigio fronterizo marítimo con Colombia.

El jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio Avilés, subrayó que la flotilla actual está obsoleta y que se evalúan opciones en Rusia y otros países. “Ya se han visitado diferentes fábricas o astilleros, incluidos los de la Federación de Rusia”, para mirar ofertas y precios”, añadió, y advirtió que Nicaragua “está en su derecho” de renovar su flota naval.

En Corinto, unos 150 kilómetros al noroccidente de Managua, y catalogado como el más importante puerto nicaragüense en el Pacífico, parte de la tripulación rusa tenía previsto descender a tierra el martes, para participar en las actividades militares por los festejos del 33 aniversario de la creación de la Fuerza Naval de Nicaragua.

El fortalecimiento de la capacidad bélica de la Fuerza Naval de Nicaragua provocó las protestas de Costa Rica, un país sin ejército ni castas militares desde 1948 y que también mantiene un litigio territorial con los nicaragüenses, pendiente de solución en la Corte Internacional de Justicia. “Nicaragua sigue armándose. Nos cuestionamos cuál es la necesidad de ese tipo de armamento”, cuestionó el canciller costarricense, Enrique Castillo.

Nicaragua, que es el principal aliado de Irán en Centroamérica, advirtió el pasado 6 de agosto que está gestionando asistencia militar de Estados Unidos y Rusia para fortalecer su capacidad de ataque y reacción terrestre, marítima y aérea en el combate al narcotráfico y la protección de sus fronteras.

A pesar de que a Washington le incomoda la cercanía de Managua con Teherán, Estados Unidos ya ha entregado más de 7 millones de dólares en los últimos años en asistencia militar a Nicaragua.

Nicaragua busca ampliar su plataforma marítima.

El gobierno de Nicaragua hizo una solicitud ante la Comisión de Límites de las Naciones Unidas de extender hasta las 350 millas náuticas su plataforma continental en la parte sur occidental del mar Caribe, más allá de las 200 millas medidas desde su costa.

Además, demandaron al gobierno de Colombia a “someterse” al imperio del derecho internacional y “acatar”, como es debido, el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Fuente. eltiempo.com

Asociación con propios y extraños

Nicaragua se está reforzando militarmente de una manera inusitada. Los buques rusos que por estos días desfilan en territorio marítimo nicaragüense son una muestra de los acuerdos conseguidos con esta nación para la adquisición de armas y barcos como los que tripularán hasta el viernes en territorio centroamericano. Consideran que es clave la protección marítima, y más teniendo en cuenta los recientes litigios territoriales con Colombia.

El gobierno nicaragüense consideraba que sus flotillas anteriores estaban bastante deterioradas, por lo que consideraban necesario renovarlas. No únicamente material bélico naval fue entregado por la nación rusa: misiles, patrullas, uniformes, carros blindados, armamento, hicieron también parte del inventario que selló el trato entre ambas naciones.

Pese a que estas dos últimas naciones comparten con Nicaragua su tendencia antiimperialista norteamericana, no es la diferencia ideológica un impedimento para que la nación centroamericana sostenga tratos comerciales armamentistas con su vecino del norte, Estados Unidos, con el fin de mejorar su capacidad de respuesta bélica, tanto a nivel terrestre como marítimo.

Reacciones encontradas: aplauso local, descontento foráneo

El gobierno de Nicaragua ve con total complacencia estos tratos, que se dan en el marco de la celebración del trigésimo tercer aniversario de la Fuerza Naval. Consideran que no únicamente refuerzan la seguridad marítima y nacional de su territorio, sino que además ven en estos tratos la posibilidad de hermanar a la nación rusa con la centroamericana. Además, afirman que la percepción de la población civil con referencia a estos tratos, ha sido positiva.

No obstante, Costa Rica, país caracterizado por su ausencia de fuerza pública, reclama esta resolución, y más en vista del litigio territorial que sostiene con Nicaragua ante la Corte de Justicia Internacional. Ven superfluo semejantes adquisiciones: “Nicaragua sigue armándose. Nos cuestionamos cuál es la necesidad de ese tipo de armamento”, cuestionó el canciller costarricense, Enrique Castillo.

Los intereses de Nicaragua van más allá de su dominio territorial, parecen tener unos intereses expansionistas mediante relaciones con países mucho más lejanos, como Irán o Rusia. Evidentemente, el deseo del gobierno del presidente Daniel Ortega es extender los poderes de su nación.


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