Devis Licciardi, atleta italiano, y miembro del Equipo de Aeronáutica Militar, va a ser conocido en el mundo entero no por sus méritos deportivos, sino por un hecho digno no se sabe bien si de verguenza o de admiración. Desde luego, una verguenza para sus compañeros por la falta de seriedad del fondista. Y es que tras correr en un campeonato nacional en la ciudad de Molfetta, le pillaron para realizarle un control antidopaje. A pesar de creerse listo, quedó como un completo mentiroso, y es que llevaba, dentro de los calzoncillos, un pene de plástico con orina limpia.

Cuando finalizó la carrera fue sorprendido con un test después de que el Comité Italiano llevara tiempo sospechando de que Liciardi tomaba sustancias prohibidas.

La comisaría de Roma ha abierto una investigación sobre lo ocurrido, tal y como publica la web «TGcom24».

Fuente: Lasprovincias.es

Orina para juego sucio. Si a este atleta no le han dado suficientes méritos deportivos todavía, aún puede guardar las esperanzas, y es que a lo mejor, si bien no sea por sus virtudes de corredor, pasará a la historia de las anécdotas sobre juego sucio y curiosidades en el mundo deportivo y del dopaje.

Un pene de plástico para control antidopaje. Ya podemos imaginar la publicidad que los departamentos de marketing podrían sacar aprovechando el tirón para vender aparatos similares, con la misma o distinta función.

Se me ocurre pene de plástico lleno de semen para que puedan dar la talla los impotentes, porque cualquiera puede tener un mal día, o más específicamente, un gatillazo, y nunca se sabe cuando podemos necesitarlo.

Este pene de plástico podrían llevarlo los varones en el coche cuando tienen una cita. Y que la cosa no se pone como tiene que ponerse cuando tienen una cita, pues dices la chica en cuestión que espere un momento que vas a un condón, y pegas el cambiazo.

Como los traficantes de droga tienen su astucia, inimaginable para quienes no tenemos nada que ocultar, los deportistas parece que también. Cualquier cosa con tal de salir limpio, hasta hacer el ridículo, si se tercia. Menuda cara pondrían sus compañeros. Aunque seguro que más de uno ya ha tomado nota.

Los listillos que se hayan apuntado el truco, que se les quite de la cabeza, porque si espabilados son los mentirosos para engañar al prójimo, más astuta es la policía y autoridades para pillar al mentiroso. Pero seguro que pronto, habrá segunda parte, y quien mejore la herramienta.

No imaginamos de qué manera, sospechaban as autoridades que Devis mentía, y mucho menos cómo le pilló el truco. Nos hubiera gustado ver la cara que se le quedó al italiano cuando le dijeron que se le había acabado el cuento. Por cierto que, ¿sabría su novia lo del pene de plástico? Apuesto a que su testimonio podría dar lugar a suculentos debates.


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