Ocho policías antidroga encontraron en Bolivia, mientras realizaban su trabajo, una bolsa con más de un millón de dólares que, se supone que lanzaron unos narcotraficantes desde lo alto de una avioneta. El hallazgo tuvo lugar en un área rural del departamento oriental de Santa Cruz, y pese a que nadie fue testigo del hallazgo, pese a que el saco de billetes no tenía nombre alguno, y pese a que sus salarios tampoco son para tirar cohetes, los ocho agentes de policía hicieron gala de su honradez y  entregaron el dinero a las autoridades. Los policías honrados han sido premiados.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, condecoró este sábado a los ocho policías antidroga que hallaron a finales de septiembre una bolsa con más de un millón de dólares supuestamente arrojados desde una avioneta por narcotraficantes.

“Estamos en este acto para reconocer el trabajo de la institución de la Policía Nacional pero especialmente de hombres y mujeres honestos al servicio de su pueblo”, afirmó Morales en un acto público en el que expresó su “admiración” hacia los agentes que devolvieron el dinero.

Fuente: BBC

Aunque cada vez queda menos gente honrada, y la situación actual invita al más pintado a volverse un poco egoísta y pensar más en sí mismo que en formalismos de honradez y otros valores protocolarios, aún me sorprende que sorprenda la honradez. Y es que ¿podríamos acaso esperar una reacción diferente de unos agentes de policía comprometidos con mantener la justicia y el orden? Ya lo creo que podríamos. ¿O acaso no roban los políticos?

Si hay ocasiones donde al ladrón se le ofrecen cien años de perdón, en el caso de los agentes antidroga bolivianos que respondieron con la mayor responsabilidad del mundo entregando el botín, esos cien podrían incluso duplicarse, y es que no sólamente se trata de un dinero que no ha sido robado al pobre, sino que sabíamos a ciencia cierta que ese dinero no le hacía falta a ningún desamparado de la vida que anduviera sufriendo penurias por haber descuidado su bolsa.

No habría cabido remordimiento alguno, ni siquiera dudas, salvo las preguntas inquisitorias lanzadas por la propia consciencia, que en estos ocho hombres debe estar pero que muy limpia. En Bolivia, al parecer, y pese a la fama perniciosa dada a menudo por los medios de comunicación, los policías honrados son la nota predominante. Aparte de estos policías del narcotráfico, otro agente más ha sido condecorado en el mismo acto y por una razón similar. Y es que con un salario que no supera los 300 dólares, un agente no cayó en la tentación de sucumbir a un soborno de más de 10.000 dólares únicamente por permitir la entrada de un camión cargado de cocaína.

Y ahora queda la pregunta más compleja y arriesgada, ¿qué harías tú si encontrases una bolsa llena de dinero que sabes que está perdida, y que a quién pertenece no le hace falta? Estos agentes han preferido dormir con la conciencia tranquila. Hacen bien.


Si te ha gustado el artículo compártelo y participa dejando un comentario. Gracias por colaborar.

Noticias relacionadas:

«