Primera dama de cuatro patas en la Casa Blanca

Que la relación entre las personas y los animales es cada vez más estrecha resulta evidente, aunque todavía queden insensatos que se niegan a aceptar lo semejantes que somos las especies, y la inteligencia y sentimientos de que gozan los animales. Proliferan los negocios destinados a agasajar de mil maneras a nuestro amigo peludo, ya sea este un perro, un gato, un conejo, hurón o cualquiera de las otras especies exóticas con o sin pelos que hace nuestras delicias y las de la familia con las que convive. Claro que a ellos les sucede lo que a los niños, depende de la cuna en la que nazcan. Sunny ha llegado a una de las mejores, a la Casa Blanca.

“La Casa Blanca cuenta con una nueva inquilina: Sunny, un perro de agua portugués, es la segunda mascota de la familia Obama.

La perrita, que nació en junio del año pasado, es de la misma raza que Bo, que lleva viviendo con el presidente Barack Obama, su mujer y sus hijas desde abril de 2009.

“Sospechamos que Sunny seguirá los pasos de Bo, hará compañía al presidente en el Despacho Oval y saldrá de paseo con la familia tras su cena de las 6:30”, señala la Casa Blanca en un comunicado, acompañado de un video de Sunny y Bo.

Fuente: Lavanguardia.com

Las mascotas presidenciales

No es la primera vez que tenemos noticia de que una mascota se hace la reina, o mejor dicho, la dama, de la casa Blanca. Anteriormente, varios gatos han protagonizado imágenes divertidas y tiernas anécdotas contadas por el propio presidente. También hemos visto varias veces a Bo, la perrita de Barack Obama, corriendo por los pasillos junto a su amo, dejando constancia de que, en esa familia, todos al completo, incluida mascota, son bastante deportistas, y hogareños, además de una familia unida.

No hay familia que se precie como tal, y que no tenga mascota que selle con sus peripecias esa felicidad familiar. Pero ahora el presidente de los Estados Unidos, no tiene una compañera de juegos y aventuras que le ofrezca cobijo en los momentos de tensión, sino dos, Bo y la recién llegada Sunny. Como su propio nombre indica, Sunny es un sol de perro, y es que propio de su condición de cachorro, y es que apenas cumple un año, la perrita destaca por su alegre personalidad.

Y alegría será lo que necesitará Obama, además de muchos mimos, para hacer frente al negro futuro que se le avecina y, de paso, se nos avecina. Cuando el mundo está patas arriba, Sunny, y Bo, ofrecerán su panza calentita y peluda al presidente para que relaje tensiones. Dicen que las mascotas aportan felicidad. Ojalá las perritas den buena suerte al presidente. Y a nosotros.


Si te ha gustado el artículo compártelo y participa dejando un comentario. Gracias por colaborar.

Noticias relacionadas:

«