De orígenes británicos el TomTato es hijo de dos plantas, la tomatera y la patatera. Su existencia ha tardado unos quince años en hacerse realidad desde que se gestó la idea en la mente de sus inventores. Lógicamente es un injerto que viene a revolucionar el mundo de la horticultura. Aunque los científicos dicen que se trata de un injerto manual, por lo que se produce unos frutos completamente naturales al no haber habido manipulación genética alguna. Aunque su nombre parece salido del marketing de un anuncio de salsas de ketchup, el TomTato supone toda una promesa para la agricultura.

No es la primera vez que se crea una planta de este tipo, pero según sus productores, de la marca Thomson and Morgan, es la primera vez que se hace a escala comercial.

“Por encima de la tierra, los horticultores pueden recoger más de 500 tomates cherry”, asegura la compañía.

Pero además, bajo tierra podrán encontrarse con una buena cosecha de papas blancas.

“Mucha gente no tiene tanto espacio en sus jardines e imagino que este tipo de producto puede ser atractivo”, añade Barter.

“Es una operación que requiere mucha habilidad. Hemos visto cosas similares, pero cuando se las observa en detalle, es una papa plantada en la misma maceta que el tomate. En este caso es una sola planta que no produce ramas de papa”.

La firma dice que el TomTato dura una temporada: cuando los tomates están maduros, se pueden extraer las papas.

Fuente: BBC

Las ofertas 2×1 no sólo han llegado a las estanterías de los supermercados y a las promociones publicitarias de los comercios, sino que también abarca ya al mundo de la horticultura. Y era cuestión de tiempo. O de espacio, según se mire. Una curiosa planta producto de la innovación científica que produce tanto tomates como patatas y, además, aseguran que lo hace con todas las garantías sanitarias, alimenticias y manteniendo el sabor tradicional. Quince años han tardado en lograrlo pero el resultado, ha merecido la espera.

Cuando se impone lo “mini”, la cuestión de espacio importa y mucho. Lo vemos en los mini pisos, los mini coches, incluso en las raciones individualizadas de los supermercados cuando hacemos la compra. Y es que la utilidad se impone ante cualquier otra cosa. Aunque la estética también juega lo suyo. Hace años se inventaron las sandías cuadradas. Más bien una creación ornamental y nada más. El TomTato, sin embargo, nos ayuda a ahorrar espacio sin renunciar a llenar nuestra despensa de vegetales variados.

Olvidaba los perros mini, mucho más manejables y fáciles de tener como mascotas de compañía que nos acompañan a todas partes y que caben en una esquinita de nuestro mini apartamento. Y, si me apuras, tampoco he de dejar atrás los productos de higiene personal, que ahora dan mayor visibilidad al tamaño viaje. Y el mundo del juguete que redujo las nancys a las flacuchas y enanitas barbies. Sin contar con que los lectores, han ahorrado su espacio de grandes bibliotecas en casa por el tecnológico y minúsculo e-book. El espacio es oro.


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