Tres años después de aparecer el iPad en España ¿estamos llegando al fin de las tabletas?

Era mayo de 2010 y, por aquel entonces, Apple estaba a la bandera de la innovación gracias al «boom» que su espectacular iPhone había causado desde el año 2007. Con Steve Jobs al frente, la compañía de la manzana introducía en España un nuevo objeto de deseo sobre el que las especulaciones no se habían detenido en los meses previos: llegaba el iPad. Como siempre ocurre en estos casos, las reticencias en torno a la Keynote en la que Jobs presentó la nueva joya de Cupertino eran más que evidentes.

Tras aquella como siempre mediática presentación no fueron pocos los medios especializados en tecnología que dieron por hecho que el iPad no correría la misma suerte que el iPhone, sino todo lo contrario: era demasiado caro para sus características, decepcionante para muchos e incluso, tal y como aseguró en una ocasión «The New York Times», «apenas usable».

Entre los múltiples fallos de la nueva innovación de Jobs destacaba el hecho de que el iPad carecía de teclado, imprescindible para escribir textos. Además de eso, el dispositivo no tenía la función multi-task , lo que imposibilitaba utilizar varios programas a la vez y, al igual que ocurría con el iPhone, no soportaba formatos Flash. Con todo, había entonces quien también amaba este nuevo dispositivo de Apple, un objeto que, como muchos consideraron, «revolucionaría el mundo de la tecnología» y provocaría el paso a una vida mejor del ordenador portátil.

Aunque amada y odiada a partes iguales por la crítica y los expertos, si algo se le puede reconocer a Apple es el hecho de haber allanado el camino de un elevado número de dispositivos que han hecho de la tableta un objeto asequible para casi todos los bolsillos. Samsung, Microsoft, LG, Nexus o Kindle son algunas de las muchas marcas que comercializan el dispositivo que, tal y como se preveía, ha acabado por revolucionar el mercado tecnológico.

Los datos hablan por sí solos y, a día de hoy, la tableta sigue estando entre las primeras preferencias de muchos usuarios, algo que demuestra el incremento en la venta de dispositivos durante el último año y que hace pensar a muchos, como a la consultora NPD DisplaySearch, queen el año 2017 podrían llegar a venderse seis tabletas por cada PC. Para esta empresa, 2013 podría convertirse en un punto de inflexión y ser el año en que las tabletas comenzaran a sustituir a los portátiles como herramienta básica de trabajo.

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El iPad  de Apple tiene muchos competidores de Samsung, LG, Nexus y HTCEstá claro que Apple revolucionó el mercado de la informática cuando sacó el iPad, ya que existía un espacio para dispositivos móviles potentes más pequeños que un portátil y más grandes que un teléfono móvil.

Desde entonces, las ventas de las tabletas no han dejado de crecer, incluso ya se venden muchas más tabletas que ordenadores de sobremesa.

La única crítica severa que se puede hacer a las tabletas de Apple y a las de las principales empresas competidoras son los altos precios a los que venden estos dispositivos. A pesar de eso, se han vendido en gran cantidad en todo el mundo.

Por supuesto han salido al mercado muchos competidores que venden tabletas de bajo coste, con menos prestaciones y menos calidad que los iPad de Apple, y estas empresas tienen también su buena cuota de mercado.

No negaremos que nos resulta útil tener una tableta en casa, y también resulta útil cuando salimos de viaje. El hecho de que no tengan teclado se puede arreglar fácilmente con un teclado inhalámbrico, que también incorpora un ratón como el de los ordenadores portátiles.

La mayor crítica que se puede hacer a las tabletas es que no sirven para trabajar. Cuando uno tiene que utilizar aplicaciones serias, escribir cierta cantidad de texto a velocidad razonable, tener varias ventanas a la vez en pantalla, entonces las tabletas muestran todas sus carencias.

Es indudable que para ver páginas de Internet, para leer las noticias, para jugar y para chatear, las tabletas son muy adecuadas, pero cuando se trata de trabajar, los ordenadores ganan por goleada.

Hay empresas que están aportando soluciones a este problema de las tabletas, como por ejemplo Microsoft, que vende sus tabletas Surface con un teclado fácilmente separable, con lo que disponemos de ordenador y tableta con el mismo dispositivo.

No obstante, hay quien dice que buena parte del servicio que ahora nos prestan las tabletas lo podrían prestar en un futuro muy próximo los relojes inteligentes, como el iWatch de Apple, o las gafas de realidad aumentada, como las Google Glass de Google.

El futuro dirá si las tabletas han tocado techo. Nosotros pensamos que seguirán con nosotros durante muchos años, pero tendrán que evolucionar para adaptarse a las exigencias de los nuevos tiempos.


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