Un ciudadano británico se realiza un tatuaje tridimensional en la cara

Era cuestión de tiempo. Sólo ha hecho falta que la tecnología necesaria fuera inventada, para hacer la fantasía realidad. Ha sucedido donde el excentricismo más absoluto se mezcla con la crème de la crème del estilo y la elegancia, y es que todo polo tiene su contrapuesto. En Reino Unido, un amante de los tatuajes ha tenido el doloroso privilegio de ser el primero en lucir un tatuaje tridimensional. El proceso, como decimos, ha sido complejo, largo, y doloroso. Eso sí, sarna con gusto no pica. Y ahora Mathew Whelan es una obra de arte viviente. Y él dice que es normal.

A través de una elaborada y dolorosa técnica que implica el uso de herramientas que se emplean en las clínicas dentales y en cirugías, por medio de una máquina que emite pulsos eléctricos, se quema y cauteriza la piel.

De este modo, a través de la llamada “escarificación”, se consigue crear un llamativo efecto de relieve.

Pese al extraordinario dolor que implica el procedimiento, que perfora incisivamente la carne para lograr su propósito, Mathew, quien se ha hecho cambiar oficialmente el nombre por ‘His Royal Majesty Body Art King of Ink Land’ (Su Real Majestad Body Art Rey de la Tierra de la Tinta), reconoce estar encantado con haber llevado a cabo su idea.

“Sé que es extremo, pero este es el modo de expresarme y mi estilo de vida elegido. Me encanta. Estoy realmente inspirado por las tribus Maoríes y verdaderamente quería tener todos mis tribuales marcados en la cara”.

Su locura, que entre los aficionados a esta práctica cada vez se está poniendo más de moda, le ha llevado a convertirse también en el primero de la región en tener un tatuaje 3D en el rostro.

Lee Westwood, de 40 años, el encargado de llevar a cabo la obra a lo largo de su cuerpo durante la primera de las etapas en que necesariamente se dividió el proceso para no hacerlo excesivamente doloroso, reconoce, tal y como recoge el diario británico ‘Daily Mail’, que ha sido “muy ambicioso y el mayor reto” que ha llevado a cabo nunca en su trabajo en ‘Birmingham Ink’.

Pese a que Mathew, quien ha gastado más de 23.400€ decorando su cuerpo, consultó a su médico de cabecera antes de decidirse a embarcarse en su nueva aventura en el mundo del ‘Body Art’, y una de las posibles complicaciones era que entrase en shock debido al intenso dolor, el británico no tuvo dudas, y tras hacerse los tatuajes se muestra muy satisfecho por los resultados.

Fuente: Telecinco.es

Los hombres de todos los tiempos han destinado sus cuerpos como lienzos para expresar en forma de arte sus emociones, sentimientos y pensamientos. Así, no deberíamos sorprendernos tanto con la artística visión de un hombre convertido casi en una pantalla tridimensional.

A fin de cuentas, esto de los tatuajes en tres dimensiones sólo supone un paso más en la búsqueda de maneras de embellecerse y decorarse. Y es que la cirugía estética ya, para muchos, queda obsoleta. La gente del siglo XXI reclama emociones nuevas. Y no les importa sufrir. Son lienzos humanos. ¿Qué pensarán maestros del arte como Van Gogh, Dalí o Picasso?

De lo que estamos seguros es de que este ciudadano británico estará más que orgulloso de llevar su primer tatuaje tridimensional en la cara. Poco más le quedaba por hacer a una persona que tiene prácticamente todo su cuerpo tatuado.


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