Quienes viven cerca del mar son más felices, respiran mejor y sufren de menos estrés. Llevar una vida sana, hacer ejercicio y adoptar hábitos que denotan una mayor relajación y paz interior son más fáciles en la playa, pero, ¿de verdad beneficia a la salud vivir junto al mar o es sólo una creencia sin fundamento? ¿Podrían darse los mismos beneficios en otro hábitat? ¿Qué tiene el mar para resultarnos tan beneficioso? Los científicos están trabajando en diversos experimentos para averiguarlo, y analiza de qué manera el mar repercute en las personas y en las cosas para desvelar el misterio.

Hasta ahora el efecto del mar en la salud solo se ha investigado en voluntarios británicos, pero el doctor White dice que ya hay interés desde Holanda hasta Hong Kong para expandir el estudio.

“Un 60% de la población del mundo vive en zonas costeras. Así que pensamos que no es una coincidencia de la mayoría de la gente viva cerca del mar”, le dice White a la BBC.

Las explicaciones van desde lo práctico –el mar es fuente de alimentos y vía de comercio- hasta polémicas teorías como la de los primates acuáticos.

Pero fuertes asociaciones culturales con lo marino pueden jugar en la mejoría de nuestra sensación de bienestar. Desde tiempos victorianos los británicos se han sentido atraídos a la playa por el factor diversión.

Fuente: BBC

Aunque el sueño de una gran mayoría de nosotros es vivir junto al mar, y si no lo es, al menos nadie le hace ascos a tener una casa en la playa, los científicos se están replanteando las teorías que existían acerca de que vivir junto mar es bueno para la salud. La cuestión es, ¿realmente la zona costera tiene algo que provoque un efecto beneficioso a nivel orgánico en nuestro cuerpo?, o ¿sólamente se trata de un efecto placebo?

Es un deseo a conceder que no falla. Llega un periodo de mucho trabajo y siempre hay uno que díce que, si pudiera, cuánto daría por estar en esos momentos en la playa. Así,  y jugando a que la mente es poderosa, y a que somos capaces de ver elefantes color rosa volando si nos lo proponemos, ¿no será sólo sugestión de quienes viven en zonas costeras que piensan que por eso estarán más sano, y el cuerpo obedece a la mente?

Nadie ignora que una vida en la playa se presupone como más fácilmente saludable ya que tenemos los elementos que nos invitan a cuidarnos, como por ejemplo, más tiempo libre, menos ruído, menos estrés, menos gente molesta alrededor, menos tráfico. En tales condiciones, no es extraño que nos aventuremos con más comodidad al uso de la bicicleta y a hacer deporte. A partir de aquí, todo iría en cadena, pues ya que haces deporte, cuidas tu alimentación, y para culminar, pleno de felicidad y autosatisfacción, duermes mejor.

Para desenmarañar el entuerto, investigan desde la imagen del mar, las olas, los sonidos, y hasta las gaviotas para ver quién tiene la respuesta.


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